jueves, 10 de mayo de 2012

Seráficos en Vallenar

Mi compañero Víctor Rocher me conversaba durante una agradable caminata nocturna por los senderos de Tunquén que siempre se acordaba de una especie de tutor o guía que tuvo durante su época de seminarista. Un compañero de los mayores que estaba permanentemente preocupado de él, pero que no podía recordar el nombre. Hoy me llamó por teléfono y entre otras cosas me confirmó que se trataba de Carlos Poblete. Por mi parte también tengo que contarles que mi asesor espiritual y pulga en la oreja era nuestro querido Rodomiro Osorio. Él además estaba encargado que durante las vacaciones yo no me fuera por mal camino, y para ello me escribía unas cartas que aún conservo. Como pueden ver estaba muy bien asesorado...
Aprovecho la oportunidad entonces de publicar esta foto donde aparecen nuestros guías durante una visita a Vallenar junto al padre Beltrán Coenen.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Encuentro con Víctor Rocher

Posterior a nuestra reunión anual de los seminaristas en La Serena me quedé pensando la falta que me hacía de tener algún compañero seminarista de mi generación para conversar y recordar experiencias vividas durante los años que pasamos en el Seminario. Así que de regreso en Santiago me dispuse entregarle a internet la responsabilidad de ayudarme a ubicar a mi amigo y ex compañero Víctor Rocher Ferrada, con tanta suerte que rápidamente hicimos contacto a través de email y de ahí a ponernos de acuerdo para encontrarnos no pasó mucho tiempo ya que él está viviendo en los alrededores de Santiago.
Debo contarles además que con Víctor fuimos compañeros durante toda la educación primaria en el Colegio San Antonio, aparte que también éramos compinches y camaradas de juegos en esa época linda de la niñez.
Finalmente nos encontramos en un restaurante del barrio Bellavista en Santiago y hablamos sin parar durante horas, donde quedé asombrado por la cantidad de información que guarda en su memoria, no sólo de nuestra época de estudiantes sino también de mi familia serenense.
Víctor es un tipo acogedor y muy inteligente. Con mucho camino recorrido en la vida, lo que lo hace ser una persona interesante de conocer.
Espero que podamos continuar esa amistad interrumpida hace 46 años atrás cuando dejamos nuestro Seminario Franciscano.

Con Víctor Rocher en "El mesón Nerudiano"

In memoriam - Walter Tapia Bauer

Este año falleció en Vallenar (4 de Abril de 2011) mi querido amigo y ex seminarista Walter Tapia Bauer, oriundo de Vicuña y nieto del creador de la Torre Bauer de esa ciudad.
Conocí a Walter el año 1946 al ingresar al seminario franciscano de Copiapó. Entonces Walter estaba a cargo de los alumnos más chicos (en edad y de pantalones cortos). Ya en ese tiempo ejerció su natural dote de conducción de gente, pues con su facilidad de palabra y gestualidad mantenía embobados a sus auditores con sus historias y cuentos. Además dirigía y organizaba sus juegos.
Tras terminar sus estudios greco-latinos ingresó al noviciado de los padres franciscanos en Copiapó, siendo uno de los dos primeros novicios franciscanos. Ahí perdimos el contacto, pues sólo lo veíamos de lejos los días domingos cuando íbamos a cantar la misa a la iglesia San Francisco. En el noviciado permaneció cerca de un año, hasta que su vida tomó otros rumbos.
Ya adultos volvimos a encontrarnos en Vallenar en 1957 cuando era docente en la escuela San Francisco. Era un profesor muy apreciado por sus alumnos; además creó el “Club Rabito” en el que los niños aprendían a tocar instrumentos musicales, a recitar poemas y presentar obras de teatro.
Por mi parte, con su compañía aprendí a manejarme en el mundo civil después de haber vivido sumergido en los estudios y en la oración, lejos del mundo durante once años.
En 1966, nuevo reencuentro. Esta vez, Walter era funcionario de CAP, sección Bienestar.
Gracias a su gestión, me allanó el camino para ingresar a esa empresa.
En los años 70 fue delegado de personal en los difíciles tiempos de la U.P.
En esos tiempos formó su familia y cuando sus hijos llegaron a la edad escolar compartieron con los nuestros colegio y curso. Esto nos permitió vivir el desarrollo de ambas familias y mantener una relación estrecha que perdura hasta hoy.
Debido a una enfermedad, debió pensionarse anticipadamente
Ya como pensionado, Walter se mantuvo activo en deporte, música y como organizador de grupos de la tercera edad para enseñarles a cómo llevar la vida en esa etapa. También acostumbraba a llevar consuelo a los deudos en velatorio, conduciendo las oraciones por el alma de los difuntos.
Finalmente, sus enfermedades se agravaron y lo postraron en cama un largo período, hasta que el Señor le concedió el descanso eterno.
Por todo lo anterior y mucho más, como cristianos, queremos dar gracias al Señor por haber puesto en nuestro camino a una persona que alegraba y consolaba a los demás.
Roguemos para que Dios lo reciba en su Reino y conceda a su familia la fortaleza y el consuelo en este doloroso pero inevitable paso, en la esperanza de un reencuentro en la eternidad.

Requiescant In Pacem.
Amén.

(Preparado y enviado por Belmor Galleguillos Pinto para el encuentro anual de ex seminaristas 2011)

Post Scriptum.

Presentes en la ceremonia, cuatro ex seminaristas: Mario Tapia, Rolando Herrera, Efraín Burrough y Belmor Galleguillos.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Ex seminaristas en Algarrobito

A la salida de la iglesia de Algarrobito, después de haber cantado la misa en latín nos tomamos esta fotografía junto al párroco Padre Carlos Bolelli.


Nota: si hacen click sobre la fotografía podrán visualizarla en un tamaño mayor.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Encuentro seráfico - Octubre de 2011

Todo comenzó con una alegre invitación para realizar un encuentro de ex seminaristas de parte de los entusiastas compañeros que aún viven en La Serena. Sergio Pérez, Guido Meneses, Eleazar Figueroa, Américo Castillo, Moisés Carrasco y Rodomiro Osorio. Sin olvidar mencionar al inefable Miguel Zuleta...

La idea era congregar la mayor cantidad de ex seminaristas posible con el propósito de juntarnos a conversar de los alegres tiempos pasados y poder compartir la mesa franciscana después de una solemne misa cantada en latín. Por supuesto que se consideraron otras actividades, como visitar nuestro antiguo hogar de La Pampa y la tradicional romería al camposanto para honrar la tumba de nuestros queridos maestros y compañeros fallecidos. Sin embargo no todo se pudo concretar por lo que esperamos que sí suceda en un próximo encuentro.

El día sábado 29 por la noche paulatinamente nos empezamos a reunir para luego asistir a misa en nuestra querida iglesia de San Francisco y posteriormente como antes de toda celebración importante, "la previa" era insoslayable, por lo que nuestros pasos se encaminaron a un restaurante ubicado a un costado de la plazoleta frente a la iglesia. Allí departimos gratos momentos de conversación alrededor de algo para picar y uno que otro bebestible, mientras "los jefes" nos entregaban los datos y coordinación para salir temprano rumbo a Algarrobito, en cuya iglesia entonaríamos los cantos gregorianos al mando del maestro Sergio Pérez.

Por favor, nótese como Miguel Zuleta se esmera en atender a los presentes. Y eso era solo una pequeña muestra de lo que sería al día siguiente en Altovalsol.

Antes de la solemne misa nos inmortalizamos por supuesto frente a la iglesia de Algarrobito.



Por supuesto que ensayamos en un salón antes de entrar a la iglesia. Aquí se ven "Los niños cantores de La Pampa" concentradísimos en plena faena.



Parece que el Salve Regina es nuestro fuerte. Es el que mejor nos sale...



Y como buenos seráficos damos gracias a Dios por los alimentos que vamos a tomar.

Así como hay que alimentar el espíritu, también hay que restaurar el cuerpo y para eso nada mejor que allegarse a "El Mesón Franciscano de don Miguel" atendido por su propio dueño, allá en Altovalsol.


El dueño y chef de "El Mesón Franciscano" Miguel Zuleta, secundado por su asistente Guido Meneses. Aquí los vemos sirviéndole un caldito a nuestro querido Eduardo González.



Pero no hay reunión que se precie donde no abunden las historias como sucedió al final de nuestro almuerzo. Aquí vemos a Victor Hugo Gallardo relatando una divertida anécdota.

Al final, después de los abrazos y buenos deseos los presentes se fueron retirando quedando algunos rezagados deseando que ese momento mágico no hubiese terminado y con la esperanza que nos volvamos a reencontrar si Dios así lo permite el próximo año.

Escrito por Jorge Acuña Castillo

miércoles, 12 de octubre de 2011

Invitación para reunión anual de ex seminaristas

Estimados amigos y compañeros ex-seminaristas:

Es una verdadera alegría poder comunicarnos con Uds. a través de estas líneas para informarles a todos y cada uno que el grupo de serenenses ha decidido lanzarse a la aventura de reunir una vez más a la mayor cantidad de ex seminaristas del Seminario Seráfico “San José”, el Domingo 30 de Octubre de 2011 acá en La Serena.

La idea central es organizar un encuentro como el que tuvimos el año 2009 y considerar algunas actividades que nos permitan volver a conversar de los alegres tiempos pasados y poder compartir la mesa franciscana después de una solemne misa cantada en latín. Por supuesto que consideraremos otras actividades, como visitar nuestro antiguo hogar de La Pampa y la tradicional romería al camposanto para honrar la tumba de nuestros queridos maestros y compañeros fallecidos.

Por lo tanto nos gustaría que ustedes puedan ir divulgando la noticia entre los compañeros que hoy viven en vuestras ciudades o entre aquellos amigos de los cuales ustedes tengan algún teléfono o correo electrónico.

Nos gustaría mucho que nos fueran confirmando el interés y disponibilidad al correo rodomiroo@gmail.com para ir entregándoles más detalles y juntos poder ir definiendo un buen programa de actividades, que podría incluir parte del sábado 29 o del lunes 31 de Octubre conforme a vuestro interés y posibilidades.

Un fuerte abrazo fraternal y esperando tener prontas noticias de ustedes, se despiden

SERGIO PÉREZ, GUIDO MENESES, ELEAZAR FIGUEROA, AMÉRICO CASTILLO, MOISÉS CARRASCO Y RODOMIRO OSORIO

P.S. Sería muy conveniente que al responder puedan también enviarnos teléfonos o correos electrónicos de otros compañeros.

Gracias

martes, 30 de marzo de 2010

Algo no material apropiado en esta semana...


«Yo no busco recibir gloria de los hombres; pero los conozco y sé que no hay amor de Dios en ustedes. Yo he venido en nombre de mi Padre y no me reciben; si otro viniera en nombre propio a ése lo recibirían. ¿Cómo pueden creer ustedes –que reciben gloria unos de otros– y no buscan la gloria que procede del único Dios? No piensen que yo los acusaré ante el Padre; hay quien los acusa: Moisés, en quien ustedes esperan. En efecto, si creyesen a Moisés, tal vez me creerían a mí, pues él escribió de mí. Pero si no creen en sus escritos, ¿cómo van a creer en mis palabras?». (Juan 5, 311-47).


I. Jesús, está claro que no puedo amarte si primero no creo. La fe es muy importante, porque es el paso previo a la caridad, al amor. Por eso, he de fomentarla y cuidarla; no puedo jugar con la fe, ponerla en peligro. «En otros tiempos se incitaba a los cristianos a renegar de Cristo; en nuestra época se enseña a los mismos a negar a Cristo. Entonces se impelía, ahora se enseña; entonces se usaba de la violencia, ahora de insidias; entonces se oía rugir al enemigo, ahora, presentándose con mansedumbre insinuante y rondando, difícilmente se le advierte». (San Agustín).

La fe se robustece con el estudio, con la formación. No es coherente que vaya creciendo mi cultura, mi ciencia, mi capacidad crítica, y continúe con una formación religiosa «de primera comunión»: con explicaciones de la fe que no dan respuesta a las preguntas de una vida de adulto, ni pueden contrarrestar los ataques a la fe solapados bajo un lenguaje pseudo-científico y «progresista». Por eso, es importante asistir a charlas de formación, pedir consejo para leer libros interesantes sobre la doctrina y la vida cristiana, informarse sobre páginas de Internet que exponen completa y claramente sobre el tema, etc. ...

«Si no creen en sus escritos, ¿cómo van a creer en mis palabras?» Jesús, lo mismo que dices sobre Moisés, lo dices también sobre los apóstoles y los ministros de tu Iglesia: «Quien a ustedes oye, a mí me oye; quien a ustedes desprecia, a mí me desprecia» (Lucas 10,16). Si no oigo las enseñanzas de la Iglesia, si no las sigo, ¿cómo voy a creer? Los judíos «creían» en las escrituras, sin embargo, Tú les dices que no creen en los escritos de Moisés porque creen a su modo, interpretan a su manera. Igualmente, yo no puedo interpretar la escritura a mi manera. «Quien a ustedes oye, a mi me oye».


II. «Te aconsejo que no busques la alabanza propia, ni siquiera la que merecerías: es mejor pasar oculto, y que lo más hermoso y noble de nuestra actividad, de nuestra vida, quede escondido... ¡Qué grande es este hacerse pequeños!: «Deo omnis gloria!» –¡Toda la gloria, para Dios!– (Forja 1051).

«¿Cómo pueden creer ustedes –que reciben gloria unos de otros– y no buscan la gloria que procede del único Dios?» Si me busco a mí mismo: quedar bien, triunfar, y que los demás me admiren, ¿cómo voy a entenderte? Tú mismo has dicho: «Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y prudentes, y las revelaste a los pequeños» Por eso, «¡Qué grande es este hacerse pequeño!»

Jesús, Tú eres Dios... y naces en un establo... vives pobre en una aldea perdida... mueres ajusticiado en una cruz... y te escondes bajo las especies de los alimentos más comunes de la tierra: vino y pan. ¿Por qué actúas así? ¿Qué me estás queriendo enseñar con esto?

Posiblemente quieres enseñarme que es mejor pasar oculto, y que lo más hermoso y noble de nuestra actividad, de nuestra vida, quede escondido. No significa que deba hacer las cosas mal, o que me tenga que dedicar a labores de segunda categoría. Tú me quieres con prestigio profesional y humano, y en los lugares en los que el ejemplo de mi vida cristiana pueda llegar a más gente. Pero sin buscar la alabanza propia, ni siquiera la que me merecería. Toda la gloria te la mereces Tú, que eres quien me ha dado mi inteligencia, tantos medios materiales, la formación religiosa, continuas gracias espirituales, una familia como la que tengo, etc.


Ayúdame, Jesús, a buscar siempre y en todo tu voluntad y tu gloria.

( Comentario realizado por Pablo Cardona.

Fuente: Una Cita con Dios, Tomo VI, EUNSA )



MEDITAR

I. La entrega plena de Cristo por nosotros, que culmina en el Calvario, constituye la llamada más apremiante a corresponder a su gran amor por cada uno de nosotros.

En la Cruz, Jesús consumó la entrega plena a la voluntad del Padre y el amor por todos los hombres, por cada uno: me amó y se entregó por mí (Gálatas 2, 20) ¿Cómo correspondo yo a su Amor? En todo verdadero sacrificio se dan cuatro elementos esenciales, y todos ellos se encuentran presentes en el sacrificio de la Cruz: sacerdote, víctima, ofrecimiento interior y manifestación externa del sacrificio, expresión de la actitud interior.

Si está en nosotros el querer ser imitadores de Jesús, si deseamos que nuestra vida armonice con lo que fue la suya entre los hombres, preguntémonos hoy si sabemos unirnos al ofrecimiento de Jesús al Padre, con la aceptación de la voluntad de Dios, en cada momento, en las alegrías y contrariedades, en el dolor y en el gozo.


II. La Santa Misa y el Sacrificio de la Cruz son el mismo y único sacrificio, aunque estén separados en el tiempo: se vuelve a hacer presente la total sumisión amorosa de Nuestro Señor a la voluntad del Padre. Cristo se ofrece a Sí mismo a través del sacerdote, que actúa ‘in persona Christi’. Su manifestación externa es la separación sacramental, no cruel ni violenta, de su Cuerpo y su Sangre, mediante el cambio total de la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su sangre.

Nuestra oración de hoy es un buen momento para examinar cómo asistimos y participamos en la Santa Misa. Si tenemos amor, identificación plena con la voluntad de Dios, ofrecimiento de nosotros mismos, y afán corredentor.


III. El Sacrificio de la Misa, al ser esencialmente idéntico al Sacrificio de la Cruz, tiene un valor infinito, independientemente de las disposiciones concretas de quienes asisten y del celebrante, porque Cristo es el Oferente principal y la Víctima que se ofrece. No existe un medio más perfecto de adorar a Dios o de darle gracias por todo lo que es y por sus continuas misericordias con nosotros. También es la única perfecta y adecuada reparación, a la que debemos unir nuestros actos de desagravio.

La Santa Misa debe ser el punto central de nuestra vida diaria, como lo es en la vida de la Iglesia, ofreciéndonos nosotros mismos por Él, con Él y en Él. Este acto de unión con Cristo debe ser tan profundo y verdadero que penetre todo nuestro día e influya decisivamente en nuestro trabajo, en nuestras relaciones con los demás, en nuestras alegrías y fracasos, en todo.